Come on!

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jueves, 7 de agosto de 2014

Pequeñas cosas

¿Te has parado a pensar alguna vez en el placer gratuito de la desconexión? Para que nos entendamos, tirarte en la cama panza arriba (la posición depende de la caída únicamente) sin moverte, sin pensar, soltando todo el aire como si quedases vacío. ¿Nunca lo has probado? Venga, vamos, no me lo creo y si es así, estás tardando en hacerlo.
Se que es muy típico hablar de eso de que las pequeñas cosas nos hacen felices, pero es que hay tantos pequeños gestos que nos hacen tanto bien…

-        Que te abracen cuando te resistes a que lo hagan.
-        Esas ganas de que la noche sea eterna cuando estás en buena compañía.
-        Esa pausa que suena a nuevo comienzo al ver anochecer en silencio.
-        La sensación de estar perdido cuando tu tren llega a una ciudad donde nunca has estado, esa inocencia.
-        Que alguien que no conoces se interese en conocerte y sentirte importante para alguien más en el mundo.
-        Explicar algo muy complejo y que te entiendan a la primera.

Y cada uno de esos besos en los que por alguna razón se antojan a la vez en dos personas al mismo tiempo y ocurren, quitándole fuerza a ese abrazo, haciendo eterna la noche, borrando el anochecer, haciéndote sentir en casa por un instante aunque estés perdido, demostrando que eres aún más importante para ese alguien y viendo como han entendido perfectamente lo que querías, que es lo mismo que quieren contigo.

De esta forma todo se unifica y cobra sentido, solo son algunas de las muchas cosas que significa un beso porque, al fin y al cabo, un beso es una de esas pequeñas cosas que nos hacen feliz, que a su vez incluye muchas otras cosas pequeñas en su significado.


Es por ello que se dice que las pequeñas cosas en la vida, en realidad, son las más grandes.

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