Come on!

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martes, 26 de marzo de 2013

Ser yo, aunque sea de locos


La verdad es que es verdaderamente difícil ser individual en este mundo, no sé, eso de tener tus propios gustos sin tener que seguir nada. Vivimos en un mundo donde tener personalidad significa seguir tendencias alternativas cual borrego del rebaño, que no se diferencian de otras modas. Vivimos en un mundo donde si piensas distinto tu opinión será callada y criticada, hasta que haya alguien por encima de ti, que diga lo mismo y todos le den la razón, por el simple hecho de copiar lo que él diga. Vivimos en un mundo donde las relaciones son todas iguales, donde todas las parejas tienen los mismo problemas y los solucionan de la misma forma, donde todos creen que la mejor forma es hacer lo que hizo tu amigo porque es más fácil que experimentar con tus propias soluciones, vivimos en un mundo donde se tropieza mil veces con la misma piedra porque es más fácil pensar que ahora si saldrá bien que innovar para que todo cambie arriesgándote a las consecuencias.
Vivimos en un mundo donde existe el miedo, el miedo a ser diferente, el miedo al rechazo, el miedo a quedarte solo… y no pensamos que es mejor estar solo que con malas compañías. Que es preferible mirar por la ventana o dar un paseo con unos míseros auriculares a malgastar tiempo en personas que tarde o temprano por uno u otro motivo te darán de lado, porque no son como tú, ni quieren serlo, pero sí que tú seas como ellos para sentirse apoyados…
Vivimos en un mundo donde la gente te felicita por cumpleaños porque todos lo hacen, muy pocos se acuerdan de tu cumpleaños, deja de engañarte, y de esos no hacen falta felicitaciones, ya lo hacen cada día.
Vivimos en un mundo donde la amistad se rige por pasar tiempo juntos, por hacer las mismas cosas y tener los mismos gustos… Lo siento, pero para mí la amistad es espacio, cariño y estar ahí cuando hace falta, aunque pasen mil años sin tener contacto. Para mí la amistad es ayudar sin pedir nada a cambio y ser agradecido con lo que te dan.
Vivimos en un mundo de iguales, de clones, de películas que dictan como son las parejas perfectas, de amigos que desaparecen cuando ya no hay nada más que aportarles, de familias rotas por el simple egoísmo de padres que se obsesionan con lo que ven en la tele, eso de que el amor si te aburres es que se ha ido y debes volver a buscarlo en otra persona cueste lo que cueste, sin pensar en nadie más o en el simple hecho de que las cosas habrían sido más fáciles  con un par de detalles cada día, que es muy fácil revindicar pero si no das no esperes que te den nada…
En este mundo vivir a tu manera es complicado, tener una relación basada en la felicidad y no es clonar al resto es raro, tener amigos fieles es difícil y aguantar y aprender de tus errores arriesgando en cada decisión de tu vida es una locura para la mayoría de los mortales pero algún día, si realmente hacemos todo eso, podremos mirar hacia detrás y decir “Puede que mi vida no haya sido fácil, pero es la que yo quería”.

Tu esencia


Yo debería estar estudiando, nose, quizá tengo una absurda manera de priorizar la manera de gastar mi tiempo, sin mirar más allá de lo que me acontezca mañana como mucho y bueno, aunque no es el mejor estilo para ser alguien en la vida, supongo que al menos sirve para ser feliz al día a día, pero… a que precio?
Porque el hacer solo las cosas que te hacen feliz tiene un precio, aunque suene absurdo, y eso que al fin y al cabo es el objetivo primordial de estar vivo, y me explico: Puede que seas feliz estando con una determinada gente, o haciendo unas determinadas acciones pero, al adaptarte para integrarte aún mas en eso que tan feliz te hace, acabas perdiendo tu esencia.

Uno debe ser uno mismo siempre, la gente que te quiere siempre te va a tratar bien, porque te quiere de verdad, en serio, no hace falta que cambies nada por ellos y ni mucho menos si ni siquiera te lo piden… Es por esto que considero que de vez en cuando hay que echar la vista atrás y ver si verdaderamente eres el que eras o al menos eres el que querías ser o si te has dejado desviar por las buenas sensaciones. No pierdas nunca lo que es tuyo, porque al fin y al cabo es lo que te define como persona y lo que te hace que seas diferente al resto, a tu forma, aunque no destaques, y quizá, aunque muy absurda sea la idea, alguien se fije en ti por ese par de cosas tuyas que nadie más tiene y que piensas que nadie se da cuenta, y entonces sabrás que de verdad merece la pena esa persona aunque sea por el simple hecho de ver en ti lo más propio y no una imagen prefabricada de lo que es bonito y correcto en esta vida…

Antes de que cambie de opinión...


2 de enero de 2013, 4:11 de la mañana.

Mis ojos no dan para más, no se siquiera si terminaré de escribir esto pero es que tras ver un par de cortometrajes la verdad es que estoy bastante inspirado.

Creo que las cosas “interesantes” y “profundas” de la vida, esas que la gente se para a leer y escuchar con atención, de las cuales se dan consejos, son 3.

La primera sería obviamente el amor. A todo el mundo le gustan los consejos de amor, siempre es “bueno” que nos ayuden en ese campo aunque se aleja mucho de la realidad, más bien es bueno saber de experiencias de otras personas y sacar cada uno nuestras propias conclusiones sin que las de los demás nos influyan, ya sabes eso de que si quieres que algo te salga bien, no se lo cuentes a nadie, o al menos en este aspecto lo veo así, siendo el primero que habla con sus amigos de estos temas, pero es inevitable la búsqueda de compañía y cariño más allá de la pareja para sentirse bien, esto me lleva a otro de los campos que considero importantes:

Las amistades. Porque todo el mundo tiene amigos, o se los imagina, o se cree que lo son pero al fin y al cabo el ser humano es un ser social y necesita del apoyo de sus congéneres para ser feliz, sea real o no dicho apoyo o simplemente por conveniencia de darse cuenta o no cada uno es libre. Conveniencia al fin y al cabo para alcanzar cosas que uno quiere, lo cual me hace pensar en el tercer campo:
El futuro. El ir siempre adelante, no mirar atrás, siempre levantarse, esas típicas frases que todos escuchamos y deberíamos tomarnos en serio. Consejos de cómo superar malas rachas, de cómo hay que afrontar la vida… a todo el mundo le gusta escuchar este tipo de cosas, pero no sé, cada cual persigue objetivos distintos y cada persona es un mundo por lo que veo este aspecto tan general que con la simple frase de “Sigue siempre adelante, pase lo que pase, aunque te lo intenten impedir, si quieres, conseguirás cumplir tus sueños” creo que con eso basta, sabiendo interpretar correctamente lo que intento decir…Pero solo es una opinión eh!

La amistad y el amor son más enrevesados, ahí es cuando cada persona (Que cada persona es un mundo) se relaciona con otras personas (por lo cual dos mundos chocan y averigua lo que puede pasar). Pienso que nada está escrito, que hay tópicos a tener en cuenta pero que la vida da muchas vueltas y que nunca se termina de conocer a una persona, ni siquiera a uno mismo.



El amor: Lo bonito y lo feo.

Tan simple como eso, como el ying y el yang, todo en la vida tiene sus formas de verse y en este ámbito no iba a ser menos, en todo caso es algo más dado la complejidad del sentimiento.
No me gusta ceñirme a una única forma de ver las cosas, no soy ni optimista ni catastrofista, ni siquiera soy realista en muchas ocasiones, yo solo soy mi opinión…
¿Verdad o mentira?
El enamoramiento es fácil de reconocer: Esas mariposas en el estómago, ese nerviosismo, ese pensamiento constante…Creo que no hace falta que explique eso yo solo me pregunto cuándo es de verdad. Me refiero a que si nos enamoramos en tantas ocasiones en la vida, ¿de verdad la última persona con la que estemos tiene que ser el amor verdadero?
Yo pienso que el amor verdadero se encuentra en cada sensación intensa para recordar, en cada momento mágico que nos evade de todo lo que nos rodea, en cada sentimiento expresado a su máximo exponente porque yo no estoy hablando de una persona en si, sino en un sentimiento. Habrá personas que nos lo produzcan más y personas que nos lo produzcan menos, que se compensará o no con otro tipo de sensaciones como la diversión, la sorpresa, la ilusión que nos produzca y el mantenimiento del enamoramiento en sí. Y si pasa el tiempo y seguimos con esa persona significará que en su conjunto nos hace feliz y consigue mantener esa llama viva.
¿Y si solo hay amor verdadero? Se puede sentir mucho amor, mucho conquilleo en el estómago, pero si por parte de la otra persona no hay ese trato que necesitas, da igual lo que sientas, tarde o temprano la cosa se acabará apagando…
Igualmente puedes encontrar una persona que te haga completamente feliz, que te haga sonreír día a día pero que no consiga generar en ti ese amor verdadero, por mucho que tu intentes creer que sí.
Creo que lo bonito es disfrutar de cada momento, de sentir al máximo las sensaciones que cada persona que entre en nuestra vida nos regales, que hay que dejar entrar a los que nos hagan sentir y dejar salir a los que no lo hagan, que hay que aprender cuando sientes y cuando crees sentir, y que ante todo en la vida debes hacer lo que te haga feliz en cada momento, a ti mismo, ya sea personal o haciendo feliz a otras personas.

Pulseras...


Quizá es un enfoque un tanto extraño, pero no sé, quizá ha sido la inspiración típica que te da la ducha, o el verme las pulseras que suelo llevar ahí mojándose sin quejarse , sea lo que sea le he encontrado cierta similitud con las personas que tengo a mi lado, y bueno, aunque parezca de locos así es y así lo voy a intentar explicar, habrá quien solo vea tonterías y quien vea la realidad que intento explicar, lo dejo en la opinión de cada persona

Las pulseras que llevo, que lleva gente, esas cositas de colores que se enganchan en cualquier lado, que se rompen, que se cambian… para mi forma de ver la vida se podría decir que son esas personas importantes para cada uno. Me refiero a que las pulseras que llevamos podrían compararse con las personas que están ahí con nosotros cada día, porque esas pulseritas lo están, ahí de adorno, pero lo están. Con esto me refiero a que las personas importantes para nosotros son como pulseras, están ahí muy cerquita nuestra, pegadas a nosotros aunque a veces nos olvidemos de ellas ahí siguen…
Dentro de las pulseras encontramos de todo tipo, para empezar hay pulseras buenas y malas, como las personas, las buenas son las que siguen ahí con el paso del tiempo, aunque las mojes, les tires, le de el sol, etc… ahí siguen, aguantando mientras que las malas , son de otra calidad que quizá no aguanten un primer tirón o simplemente se aflojen ellas solas sin que te des cuenta. Cabe añadir que también te definen las pulseras que esté contigo, cada persona lleva las que le gustan, o las que le dan, por lo que habrá personas que solo quieran pulseras de cuero, y rechacen otro tipo de pulseras por su apariencia, sin saber que podrían ser las más duraderas y que más tiempo aguantarían con ellos, pero estas personas sienten vergüenza de llevarlas, en fin, allá cada uno con sus pulseras...
Los tipos de pulseras son muy variados, algunas son muy vistosas, y todo el mundo las ve y otras pues mas apagadas o discretas pero también están ahí siempre.
Luego están esas pulseras que tienes que ir apretando cada día, si se te olvida se te puede caer y si se te cae piénsalo : ¿Merecía la pena de verdad apretar ese nudo cada día o te has quitado un peso de encima?
Después hay pulseras que te están grandes, que por mucho que las quieras mantener al final en cuanto te despistes se caerán y echarán a volar, otras en cambio son demasiado pequeñas, te aprietan y por mucho que te guste, tienes que quitártela antes de que te corte la circulación…
Hay pulseras nuevas, a las que prestas más atención durante un tiempo y pulseras más viejas que como ya he dicho, y según mi manera de ver la vida, aunque durante un tiempo te olvides de que las llevas, cuando vuelvas a mirarte la muñeca van a seguir ahí, contigo, como el primer día.

Sean cuales sean tus pulseras, cuídalas, aprieta las que creas que merecen la pena, tira las que te aprieten y deja caer las que te estén grandes pero sobre todo valora esas que siempre estén ahí, aunque las mojes, tires, seques, llenes de suciedad o lo que sea porque esas son las que de verdad merecen la pena y debes llevar siempre contigo en tu muñeca, o si hablamos de personas, en tu corazón…