Hacía ya tiempo que no escribía, supongo que mi amiga a
distancia Carmen me echará de menos, el asunto es que me he dado cuenta de que
cuando la vida da demasiadas vueltas, la prioridad es intentar llegar a
entender qué está pasando a tu alrededor antes que intentar reflexionar sobre
otras cosas, con esto no digo que por fin sepa qué pasa en mi vida, pero que al
menos estoy listo para escribir de nuevo.
Vueltas, a todo, a todos, damos vueltas, por todos los
lugares imaginables, por alguna intuición mañanera que te hace pensar que eso
te hará crecer como persona. Eso es la vida, la mía, la tuya, la suya, la
vuestra, hace tiempo que no veo una vida “nuestra” independientemente de quien
seas pero eso es otra historia de cicatrices mal remendadas que no viene al
cuento.
Vueltas porque lo necesitamos, necesitamos salir, conocer,
explorar, superar el miedo a saltar del nido, de tu casa, de tu grupo, de tu
pueblo o ciudad… El ser humano es un ser sociable por necesidad y no por gusto…
Si sólo te pudieses llevar una cosa a una isla desierta te llevarías a otra
persona para no morir de locura y soledad, es así, al margen de estúpidas
respuestas originales.
Vueltas, a todo, para sacar su jugo. Necesitamos llegar al
final de todos los asuntos. Necesitamos hacernos daño y escuchar lo que no
queremos saber, somos seres que se autodestruyen por necesidad, nos rompemos
porque alguien roto nos dijo que lo hiciéramos, que así se crece.
Vueltas, a todo sentido lógico para acabar actuando de forma
inútil. Pienso que a veces nos pasamos con la autodestrucción, que no por estar
más jodido vas a llegar a ser una mejor persona, ser mártir no te hace más
inteligente, ni te da más recursos para ayudar a los demás, conoce tu pasado
pero déjate en paz y de lo que te digan, ni caso.
Sigue dando vueltas por la vida, por el mundo, que como ya
dije en otro texto, es redondo y las vueltas las puedes dar en línea recta,
recordando de dónde vienes ya que así no necesitarás mirar atrás para
acordarte.
Vueltas, a lo que merece la pena, porque los triunfos se disfrutan en cada momento que surge la llama
del recuerdo de los mismos, felicidad infinita administrada por sorbitos,
disfrútalo, yo por mi parte me iré a dar una vuelta, y, ¿quién sabe? Puede que
me encuentre con un algo “nuestro” que merezca la pena recordar, porque
mientras escribía esto todo seguía girando, todo ha cambiado.
.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario