Come on!

Come on!

domingo, 22 de diciembre de 2013

"Vueltas..."

Hacía ya tiempo que no escribía, supongo que mi amiga a distancia Carmen me echará de menos, el asunto es que me he dado cuenta de que cuando la vida da demasiadas vueltas, la prioridad es intentar llegar a entender qué está pasando a tu alrededor antes que intentar reflexionar sobre otras cosas, con esto no digo que por fin sepa qué pasa en mi vida, pero que al menos estoy listo para escribir de nuevo.

Vueltas, a todo, a todos, damos vueltas, por todos los lugares imaginables, por alguna intuición mañanera que te hace pensar que eso te hará crecer como persona. Eso es la vida, la mía, la tuya, la suya, la vuestra, hace tiempo que no veo una vida “nuestra” independientemente de quien seas pero eso es otra historia de cicatrices mal remendadas que no viene al cuento.

Vueltas porque lo necesitamos, necesitamos salir, conocer, explorar, superar el miedo a saltar del nido, de tu casa, de tu grupo, de tu pueblo o ciudad… El ser humano es un ser sociable por necesidad y no por gusto… Si sólo te pudieses llevar una cosa a una isla desierta te llevarías a otra persona para no morir de locura y soledad, es así, al margen de estúpidas respuestas originales.

Vueltas, a todo, para sacar su jugo. Necesitamos llegar al final de todos los asuntos. Necesitamos hacernos daño y escuchar lo que no queremos saber, somos seres que se autodestruyen por necesidad, nos rompemos porque alguien roto nos dijo que lo hiciéramos, que así se crece.

Vueltas, a todo sentido lógico para acabar actuando de forma inútil. Pienso que a veces nos pasamos con la autodestrucción, que no por estar más jodido vas a llegar a ser una mejor persona, ser mártir no te hace más inteligente, ni te da más recursos para ayudar a los demás, conoce tu pasado pero déjate en paz y de lo que te digan, ni caso.

Sigue dando vueltas por la vida, por el mundo, que como ya dije en otro texto, es redondo y las vueltas las puedes dar en línea recta, recordando de dónde vienes ya que así no necesitarás mirar atrás para acordarte.



Vueltas, a lo que merece la pena, porque los triunfos se  disfrutan en cada momento que surge la llama del recuerdo de los mismos, felicidad infinita administrada por sorbitos, disfrútalo, yo por mi parte me iré a dar una vuelta, y, ¿quién sabe? Puede que me encuentre con un algo “nuestro” que merezca la pena recordar, porque mientras escribía esto todo seguía girando, todo ha cambiado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario