Come on!

Come on!

miércoles, 26 de octubre de 2016

Rema, rema...

Sigo en mi melancolía discontinua. Cuando parece que se ha ido vuelve y ya pienso que es mi forma de vivir, cual carrera de coches, echando el freno de mano y parándome a pensar en mitad de la curva. Sé que mientras paro, en mi momento íntimo pueden darme un golpe, al fin y al cabo estoy en mitad de la carretera parado y solo. No creo que nadie se pare a preguntarme cómo estoy.

Esto no es más que un entresijo de metáforas que no llevan a ninguna parte, ni yo mismo las entiendo. Ahora mismo nada me da igual y todo importa, de vez en cuando hace falta. Hoy no vengo a motivar a nadie, solo vengo a escribir, a contarme lo que pasa para verlo desde fuera.

Creo que ando demasiado por las ramas, algo no va bien, pero va, que ya es mucho. Mi vida es una competición constante conmigo mismo donde me dejo ganar y lo sé. No engaño a nadie.
Las cosas van a cambiar, como siempre lo hacen. Mi futuro no es más que una gafa mal graduada donde todo parece lo que no es, lo que no será. Vivo con ello.

Simplemente no encuentro la forma de actuar bien, de conseguir lo que quiero aunque sé que tarde o temprano todo llega y, en mi caso, como tampoco sé dónde ir, cualquier puerto es bueno para atracar.
Veo la isla pero no voy hacia ella, no sé quién hay allí y por alguna razón sigo remando en busca de otra donde tampoco dormiré, esto no va de otra cosa que no sea un naufragio voluntario. En algún momento se pasará.

Estoy hablando mucho sin llegar a nada, no es nada raro en mí. Solo sé que sigo orgulloso de mi forma de vivir, de ser y de expresarme. Con eso me basta y no me sobra, quisiera que me sobrase… Basta de quejas por hoy, toca dormir. Hay luz en la isla, quizá si las apagasen atracaría. Quizá me perdería por el camino al no poder verla, pero en cualquier caso sería mi sitio y supongo que todos llegamos a nuestro destino tarde o temprano, con o sin luz.

Me alejo y sigo viendo luces, me quedo con mi oscura tranquilidad, otro día tal vez, a lo mejor no soy el barco que buscan, a lo mejor solo bajaré del barco cuando rompa contra la orilla, cuando no quede otra. Entonces se acabará mi naufragio, entonces encenderé las luces.