Nos hemos pasado de largo. Este no era el plan.
¿Realmente somos lo que queríamos ser o somos lo que quieren
que seamos? Esto va por todos los jóvenes, universitarios, trabajadores y demás
adultos forzosos. ¿Realmente estamos cumpliendo sueños y disfrutando la vida?
No sé en qué momento dejamos atrás las locuras, las ganas y los sentimientos
descontrolados, sí, descontrolados, no eso a lo que ahora llamaos querer,
premeditado y “lo que nos conviene y nos hace bien”.
Hacer las cosas porque sí, porque lo mande el corazón. Sin
pensar en nada más, disfrutar y tener un bonito recuerdo que te saque la mayor
de las sonrisas. Nos hacen creer que nuestro objetivo en la vida es “Ser
alguien de provecho, trabajador, serio y discreto”, pero lo más importante en
la vida no es ser una pieza más de la cadena de personas que trabajan unas para
otras. Lo importante es ser feliz. ¿Estás haciendo todo lo posible por serlo?
Crecer es ser tú, el verdadero tú.