Come on!

Come on!

domingo, 19 de julio de 2015

Crecimos... o eso nos contaron.

Nos hemos pasado de largo. Este no era el plan.

¿Realmente somos lo que queríamos ser o somos lo que quieren que seamos? Esto va por todos los jóvenes, universitarios, trabajadores y demás adultos forzosos. ¿Realmente estamos cumpliendo sueños y disfrutando la vida? No sé en qué momento dejamos atrás las locuras, las ganas y los sentimientos descontrolados, sí, descontrolados, no eso a lo que ahora llamaos querer, premeditado y “lo que nos conviene y nos hace bien”.

Hacer las cosas porque sí, porque lo mande el corazón. Sin pensar en nada más, disfrutar y tener un bonito recuerdo que te saque la mayor de las sonrisas. Nos hacen creer que nuestro objetivo en la vida es “Ser alguien de provecho, trabajador, serio y discreto”, pero lo más importante en la vida no es ser una pieza más de la cadena de personas que trabajan unas para otras. Lo importante es ser feliz. ¿Estás haciendo todo lo posible por serlo?

Creo que deberíamos dejar de sentirnos presionados por la sociedad y lo que debemos llegar a ser. Algún día seremos adultos de verdad, pero ese momento aún no ha llegado. Estamos a tiempo de disfrutar como lo hacíamos siendo niños, crecer no es ser serio, aburrido, centrar tu vida en ser alguien más, igual que tu vecino. Crecer es experimentar, cagarla y ser cada día una persona más capaz, segura y con las ideas más claras. Crecer es ser cada día más como siempre habrías querido ser. Crecer es cumplir sueños.

Crecer es ser tú, el verdadero tú.