Come on!

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lunes, 17 de agosto de 2015

Qué ganas de complicarnos, ¿no?

“Nadie dijo que fuera fácil” pero tampoco dijo nadie que hubiera que hacerlo todo difícil en esta vida. Muchas veces cosas que merecen la pena simplemente llegan a ti, fácilmente, un trabajo, una oportunidad de cumplir tu sueño, etc. Y no por ello deja de ser importante ni pierde valor.

Hay personas obsesionadas con ir por el camino difícil, por ese bosque oscuro donde llueve y no hay más que un sendero ilegible pensando que por el camino de rosas nunca llegarán a donde quieren llegar o que si llegan nadie les reconocerá el mérito de llegar a su destino sano y salvo.


Mi opinión es la siguiente, la vida ya es suficientemente compleja como para subir de nivel. Aprovecha las oportunidades que te da la vida y no le des más vueltas. Si eres de esos escasos afortunados con suerte en algún momento de tu vida no lo pienses mucho y aprovéchalo, no lo hagas más difícil, la vida ya lo hará por ti en otro momento. Si hoy es tu día de suerte disfrútalo, que para eso estamos aquí.

domingo, 19 de julio de 2015

Crecimos... o eso nos contaron.

Nos hemos pasado de largo. Este no era el plan.

¿Realmente somos lo que queríamos ser o somos lo que quieren que seamos? Esto va por todos los jóvenes, universitarios, trabajadores y demás adultos forzosos. ¿Realmente estamos cumpliendo sueños y disfrutando la vida? No sé en qué momento dejamos atrás las locuras, las ganas y los sentimientos descontrolados, sí, descontrolados, no eso a lo que ahora llamaos querer, premeditado y “lo que nos conviene y nos hace bien”.

Hacer las cosas porque sí, porque lo mande el corazón. Sin pensar en nada más, disfrutar y tener un bonito recuerdo que te saque la mayor de las sonrisas. Nos hacen creer que nuestro objetivo en la vida es “Ser alguien de provecho, trabajador, serio y discreto”, pero lo más importante en la vida no es ser una pieza más de la cadena de personas que trabajan unas para otras. Lo importante es ser feliz. ¿Estás haciendo todo lo posible por serlo?

Creo que deberíamos dejar de sentirnos presionados por la sociedad y lo que debemos llegar a ser. Algún día seremos adultos de verdad, pero ese momento aún no ha llegado. Estamos a tiempo de disfrutar como lo hacíamos siendo niños, crecer no es ser serio, aburrido, centrar tu vida en ser alguien más, igual que tu vecino. Crecer es experimentar, cagarla y ser cada día una persona más capaz, segura y con las ideas más claras. Crecer es ser cada día más como siempre habrías querido ser. Crecer es cumplir sueños.

Crecer es ser tú, el verdadero tú.

lunes, 13 de abril de 2015

Quiérete aunque nadie lo haga

Nadie habla de los malos en las historias de amor. Como si no existiesen, como si todas las personas tendiesen a ser buenas. Craso error, para que haya una víctima tiene que haber un culpable y para que haya personas buenas tiene que haber personas malas que sirvan como referencia de lo opuesto. El ying y el yang.

Nadie habla de las personas que la cagan, de los que ponen los cuernos, de los que empiezan las discusiones, de los que no valoran lo que tienen… Y tan humanos son como los que lo sufren.
Nuestra fragilidad, la de nuestra sociedad está condicionada en parte por el tabú de los malos de las películas. Nadie nos enseña como remendar nuestro errores o cómo vivir tras un fracaso, “debes hacer lo correcto”, pero a veces lo correcto para los demás no es lo correcto para uno mismo, entonces… ¿Qué hacer?

La respuesta es simple, haz lo que sientas. Enamórate, llora, sonríe, odia, quiere, respeta, huye, ataca, defiéndete, destroza, déjate ganar, avanza, cágala una y otra vez. Vive.
Tal vez te ha tocado ser el bueno de tu película, o quizá te ha tocado ser el antagonista de tu propia historia, en cualquiera de los casos haz lo que sientas y no lo que creas correcto pues te estarás fallando a ti mismo y esa es la única decisión que siempre será un error en tu vida.


Quiérete.